miércoles, 11 de enero de 2017

Poemas de la cárcel y de la vida (Marcos Ana)

Voy a hablaros de mi última lectura completa. Lo de completa se debe a que leo varios libros al mismo tiempo pero a un ritmo desigual, y como aspiro a hacer crítica honesta no voy a reseñar libros que no me haya leído de cabo a rabo. 

Conocí la obra de Marcos Ana cuando los medios de comunicación se hicieron eco de su muerte el año pasado. En principio no me interesé por lo que había escrito ya que creí que sería un autor representativo de una época de España (la Guerra Civil y la posguerra) que pierde calado con el tiempo. Pero dí con una reseña sobre su persona y su obra escrita por Javier Gimeno que me empujó a comprarme cuanto antes un ejemplar de sus poemas porque me pareció que sus palabras trascendían la anécdota, sonaban profundas y honestas.

En efecto cuanto puedo decir es que el poeta provoca estupor por el violento contraste entre el horror de su cautiverio (que se prolongó 23 años durante los cuales sufrió torturas y condena a muerte) y la belleza de la expresión serena:
Decidme cómo es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas,
del aire.
Recitadme un horizonte sin cerradura
y sin llave como la choza de un pobre,
decidme cómo es el beso de una mujer,
dadme el nombre del amor,
no lo recuerdo.
Decidme cómo es un árbol.

El poemario no cede al odio hacia quienes le han encerrado. El poeta realiza un verdadero ejercicio de contención de las emociones que canaliza en forma de resiliencia para sí y para con sus compañeros de cárcel. Ese esfuerzo por contener las emociones me recordó inmediatamente a otro famoso literato que también sufrió un duro exilio (aunque más breve):
 El ancho campo me parece estrecho/la noche clara para mí es escura;/la dulce compañía, amarga y dura,/y duro campo de batalla el lecho.

Otros poemas de la misma recopilación versan sobre el sentimiento patriótico, sobre el amor, la muerte, el paso del tiempo. Pero creo que donde alcanza cotas más altas literaria y humanamente hablando es en los primeros sobre el cautiverio. 

A aquellos de vosotros que no leéis versos por pareceros indescifrables os animo a que intentéis leer a este autor porque sencillez y poesía están mucho más cerca de lo que creéis. 


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